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Carne de cabaret (Tango)

Letra: Luis Roldán
Música: Pacífico Lambertucci
15-10-1920

Voz: Carlos Gardel

Orquesta: quita

Guitarras: José Ricardo

Estudios Odeon, Buenos Aires

Sistema Acústico

Fecha Matriz 78 rpm CD / Vinilo
1920 353
18031-B
Sin publicar
1920 353 - 1

1920 353 - 2
18031-B
139919
Todo Gardel - Vol. 5

La matriz 353 fue publicada comercialmente en disco de 78 rpm Nº 18031-B. No ha sido reeditada en vinilo o CD.

Matriz 353. Fuente: Colección Carlos Ríos.

Matriz 353-2. Fuente: Vida y obra de Carlos Gardel.

Al no haber podido escuchar el disco español Nº 139919, no podemos asegurar si corresponde a la matriz 353-2.

La matriz Nº 353 tuvo menor difusión, tal vez debido a que Gardel equivoca la letra, intercambiando los términos sufrir y morir en los versos:

pues sin razón la dejaron morir
y a su ilusión la dejaron sufrir

Carne de cabaret

Pobre percanta que pasa su vida
entre la farra, milonga y champán,
que lleva enferma su almita perdida
que cayó en garras de un torpe bacán,
y que en su pecho tan sólo se anida
el triste goce que causa un gotán.

Su ilusión murió en el cabaret
al compás de un tango compadrón
y al notar perdida ya su fe
quedó su corazón
transido en la emoción
el dolor las fuerzas le restó
comprendiendo al fin su berretín
y una noche que se encurdeló
sus penas entregó a un rubio copetín.

Por eso su alma en silencio solloza
y es una mueca su risa cruel
y cuando besa su boca de rosa
deja en los labios amargo de hiel
y en su carita amarilla, ojerosa,
se ven las huellas de un amor infiel.
Y así fue en la pendiente fatal,
del cabaret al hospital,
y a ninguno encontró que por su mal
tuviera compasión,
pues sin razón la dejaron sufrir
y a su ilusión la dejaron morir.
Y así fue en la pendiente fatal
del cabaret al hospital
donde asilo encontró.

Pobre percanta que está contratada
vendiendo su alma por un copetín,
que de una vida feliz engañada,
lleva en el alma tristeza y esplín,
y que pasando su vida amargada
llora en silencio su pena sin fin.






Este tango alcanzó un impresionante éxito en su época.1 La letra fue compuesta por Alfredo Faustino Roldán (alias Luis Roldán) para una cupletista apodada "La Tizoncito", como puede leerse en la dedicatoria de la partitura.